El turismo rural de Canarias se adelanta en la desescalada gracias al cliente local

www.eldia.es Miguel Gómez

De la congelación que sufre desde mediados de marzo el turismo en el Archipiélago a causa de la epidemia del nuevo coronavirus se preparan para salir, aunque tímidamente, algunas actividades. Los alojamientos rurales, enclavados en parajes naturales y donde resulta más sencillo vivir una experiencia individualizada, lejos de las temidas aglomeraciones, pueden vivir este verano un cierto despertar. Será la clientela conformada por los residentes la que alimentará esta anhelada mejoría que, con todo, todavía está sujeta a muchas incertidumbres y que, por las previsiones actuales, se limitará al periodo estival. Unas islas lo tendrán más fácil que otras: las capitalinas, con un mercado más voluminoso, son las mejor situadas en esta desescalada turística, mientras que las periféricas dependerán en gran medida de la recuperación de la conectividad.

Este modesto despegue del turismo rural en la región tiene, por tanto un marco temporal, el que se desarrolla entre la primera quincena de julio y el mismo periodo de septiembre. Así lo cree Carlos Fernández, promotor de la Asociación de Turismo Rural Isla Bonita -que acumula ya más de un cuarto de siglo de vida- y también estudioso, en su condición de profesor de Economía Aplicada en la Universidad de La Laguna (ULL), de la llamada primera industria de Canarias. El mercado local sustentará esta etapa, mientras que por el turismo nacional y, sobre todo, europeo habrá que seguir esperando. De hecho, el palmero constata que en estos días se están produciendo cancelaciones de clientes internacionales para la temporada de invierno. En esta fase aún marcada por la incidencia de la epidemia y por falta de certezas sobre el momento en que se consiga un tratamiento eficaz o una vacuna mandan «las noticias». Al ritmo que imponen estas fluctúan las reservas. Como ejemplo, el representante de la histórica asociación relata que las entrevistas con el médico del hospital de Munich en las que advierte de una pérdida de inmunización en las primeras personas que se infectaron con el virus han venido seguidas de cancelaciones de clientes alemanes.

La situación actual es de «paralización total», advierte, por su parte, Pedro Carreño, presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur), que muestra algo menos de confianza en las posibilidades de una recuperación relativamente temprana, aunque sí es más positivo en cuanto a las expectativas del sector a largo plazo. «Esto no se está moviendo», dice Carreño, que ejerce su labor en Fuerteventura. La situación es algo mejor, reconoce, en las islas centrales, porque en ellas hay más población y «un cierto movimiento de los centros urbanos hacia el medio rural que está siendo bueno». Pero «en general» hay escaso dinamismo en el sector, «no solo en Canarias, sino en toda España», aunque las perspectivas mejoran algo cuando se mira hacia julio o agosto. «Está empezando a haber reservas, pero muy pocas».

Más y menos demanda
La diferencia entre islas reside, precisamente, en el volumen de población, que a su vez supone un desequilibrio en la demanda entre las más y menos pobladas. Carlos Fernández, no obstante, espera que cuando los problemas de movilidad aérea y marítima empiecen a resolverse mejorará también la situación de los territorios insulares no capitalinos.

Más allá de los próximos meses existe la sensación de que los cambios que la pandemia ha introducido en los hábitos de los ciudadanos pueden favorecer las expectativas de una oferta como la del turismo rural. En ese periodo posCovid, como lo denomina Fernández, esta modalidad turística «se va a ver beneficiada, sin duda». Sin embargo, adaptarse a esas nuevas exigencias también entraña sus dificultades. «Todo eso conlleva un proceso menos sencillo al principio, pero luego nos habituaremos», expone el Premio de Turismo Islas Canarias de 2017. Algunos ejemplos de esos obstáculos iniciales pueden ser, detalla, la necesidad de dejar periodos de tiempo entre la salida de una reserva y la entrada de otra o de acometer inversiones para adquirir tecnologías de higienización y desinfección. Será preciso «un proceso de formación» al que los propietarios y empresarios pueden dedicar las semanas que quedan hasta que se reactive el sector.

Si se cumplen las previsiones sobre las nuevas tendencias turísticas en el mundo después de la pandemia, el turismo ligado al entorno rural y a la naturaleza tiene mucho que ganar. «El coronavirus no solo tiene un aspecto sanitario humano. También incide en la dimensión de lo planetario y el cambio climático. Se va a hacer énfasis en que cuidarnos a nosotros significa cuidar el planeta, y eso tendrá una traslación clara a determinado tipo de productos turísticos de naturaleza y ecoturísticos», reflexiona Carlos Fernández. «Es una oportunidad de que se mire hacia nosotros, de evitar el despoblamiento del medio rural y de recuperar el patrimonio de los pueblos, que se está viniendo abajo», aconseja Pedro Carreño.

El presidente de Acantur defiende la necesidad de un cambio en el modelo turístico que ha imperado en el Archipiélago y que, para él, «no es bueno». «Nos esclaviza y no nos favorece», sentencia Carreño. Volver la vista al campo, a la naturaleza y a los valores que representa es, a su juicio, urgente. «Los turistas, al despedirse, te dicen lo que han sentido, que es también lo que uno ha sido capaz de transmitir y lo que han vivido en los pueblos: salidas de sol y atardeceres extraordinarios, calma, patrimonio cultural, gastronomía…», señala.

Si este giro se produce, el presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural que, a su vez, reúne a las asociaciones de cada isla- espera una mayor atención al sector por parte de las administraciones públicas. «Hubo un momento en el que las autoridades miraron mucho hacia nosotros, pero ahora estamos bastante olvidados», lamenta. Ahora, en cambio, en la promoción que se lleva a las ferias turísticas solo ve «playa, playa y más playa».

Ponencias del Webninar «Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un Agro-Turismo integral»

Este ciclo de webinars abordo, bajo una mirada comprehensiva, aquellos aspectos que atañen al futuro de nuestro medio rural bajo la óptica de los múltiples recursos que dispone para convertirlos al lenguaje del turismo, o sea de las múltiples y diversas experiencias que puede hacer germinar. El determinante de estos diálogos es poner sobre la mesa el turismo de interior canario, como la expresión de una fortaleza del archipiélago no siempre bien entendida y atendida, y en un momento en que el turismo acapara todos los focos de atención. Además, conscientes de los retos más actuales derivados de la emergencia sanitaria que vivimos y de la emergencia climática.

Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un Agro-Turismo integral (1º)

Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un Agro-Turismo integral (2º)

Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un Agro-Turismo integral (3º)

El turismo rural se reivindica como alternativa para unas vacaciones: «No podemos permitir que los pueblos mueran»

El sector cree que tras la crisis llegará una oportunidad para los pueblos, que al estar aislados cuentan con más posibilidades. “Han masificado todo, y ¿para qué?”, señala el presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural sobre el actual modelo

Eldiario.es Jennifer Jiménez  – Las Palmas de Gran Canaria

Vista de Tejeda.
Vista de Tejeda. ALEJANDRO RAMOS

“Los pueblos hay que mantenerlos, son museos vivientes de cada una de las islas y no podemos permitir que se nos mueran”. Pedro Carreño, presidente la Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur), considera que la crisis sanitaria puede suponer un punto de inflexión en la forma de concebir el turismo en las Islas, que a su juicio ha apostado por la cantidad de visitantes y no ha abogado por la calidad ni por el cuidado de sus paisajes en las últimas décadas. “Se ha pagado un precio muy caro por un modelo que no crea riqueza, sino que nos ha vuelto más esclavos”, asegura. En los municipios más alejados de las aglomeraciones afirma que existe una gran oportunidad para reconectar con las tradiciones, el paisaje y el patrimonio. Además, en un momento en el que se busca la seguridad sanitaria, confía en que el turismo rural se vea reforzado ya que está mejor preparado para afrontar este momento, al estar situado en zonas aisladas, espacios abiertos y en contacto con la naturaleza. 

La misma opinión comparte el presidente de la Asociación Isla Bonita, Carlos Fernández, que apuesta por el turismo ligado al valor paisajístico de La Palma. Sostiene que la situación vivida es un toque de atención y que “no podemos seguir viviendo como hasta ahora”, por lo que es necesaria una nueva alianza con el medio rural, “más necesario que nunca”. A su juicio, esta crisis sí que propiciará una mayor conciencia ambiental por lo que las viviendas aisladas y en contacto con la naturaleza cobrarán más fuerza. No obstante, aún se mantiene con muchas cautelas con lo que ocurrirá este verano, ya que sigue dependendiendo mucho del tráfico aéreo, pues hasta ahora en el turismo relacionado con el mundo rural de Canarias también ha tenido un gran peso el visitante internacional. Lo mismo opina el presidente de Acantur, que cree que mientras no se pueda ir de una isla a otra y no se sepa cuál será la frecuencia de vuelos y los precios, será una incógnita. Cuando esto se aclare sí defiende que será una oportunidad también para los isleños de “conocer nuestro patrimonio, nuestros paisajes y leyendas, que muchas veces no lo conocemos”. 

Casa de turismo rural en El Jaral (Garafía).
Casa de turismo rural en El Jaral (Garafía).

“No creo que podamos salvar el verano”, asegura Pedro Carreño, que confía en que el sector sí que se vea reforzado entrando en el otoño. Marzo, abril y mayo han sido meses de cancelaciones de reserva, por lo que no todo los profesionales que se dedican a este tipo de turismo han ido a ERTE, sino que una parte ha tenido que gestionar esas cancelaciones. Es cierto que de cara al verano aún hay reservas. “Las personas llaman sobre todo para confirmar que vendrán si la situación sanitaria no empeora y otras para demandar información, pero el mercado se está moviendo muy poco aún”, resalta el presidente de Acantur, que además gestiona una serie de viviendas en el pueblo de La Oliva, en Fuerteventura. Subraya que hay muchas casas abandonadas que podrían restaurarse para generar actividad económica en los pueblos de Canarias. “Lejos de esos mobiliarios que tienen los hoteles, todos iguales, en las casas rurales te puedes encontrar una cama de 100 años o un baúl de 200 años… y es reconectar con la historia, con nuestro legado”, insiste, para añadir que recuperar esos olores de antaño, de la niñez, también es impagable. Y es que, el perfil de las personas que alquilan este tipo de vivienda suele tener inquietudes por conocer más sobre cómo se vive en esos pueblos y sus tradiciones. 

Carreño ve una oportunidad también para reactivar la economía de los pueblos, de sus pequeños comercios, bares, restaurantes… en especial en unos momentos en los que tanto se habla de la España vaciada, de estas zonas olvidadas también en Canarias. Además de generar economía por alquilar la vivienda en sí, explica que las personas que demandan este tipo de turismo pueden hacer circuitos y conocer desde las formas de la antigua agricultura, cómo se elabora el vino, o los quesos, así como disfrutar de la fauna, del cantar de los pájaros y de la tranquilidad. “No hay nada más grandioso que estar en el campo y en la tranquilidad de la mañana contemplar la salida del sol, con eso tienes ya para todo el día”. 

Puestos en  la Cruz de Tejeda.
Puestos en la Cruz de Tejeda. ALEJANDRO RAMOS

El presidente de Acantur resalta que muchas veces las vacaciones se emplean en conocer el ritmo frenético de ciudades y hay gente que llega a decir que “ahora deben tomarse unas vacaciones para descansar de las vacaciones”. Y es que “ni los móviles ni la tabletas ni nada de eso me dieron a mí la emoción y el deseo de aprender tanto como era la contemplación de lo que me rodeaba y escuchar a las personas mayores sus cuentos e historias”. Entre las leyendas de su isla destaca la de la luz de mafasca, como tantas otras, y teme que la juventud no las conozca, que se pierdan valores y no se conozca el patrimonio canario. En este punto cree que hasta ahora los gobiernos que ha tenido Canarias no han promocionado adecuadamente los pueblos y el encanto paisajístico ya que muchas veces los habitantes de esta tierra “solo conocen lo más comercial”. 

Drago de Icod de los Vinos, en una imagen de archivo
Drago de Icod de los Vinos, en una imagen de archivo

Un turismo de masas “que no ha traído riqueza”

Sobre el modelo de turismo que ha primado hasta ahora en las islas, destaca que las playas son un recurso “válido y la gente disfruta de ellas”, pero “lo que no podemos hacer es la barbaridad que hemos hecho con las playas, el destrozo que hemos hecho con un turismo que ni tan rentable es”. Recuerda que la zona de Adeje, en Tenerife, por ejemplo, estaba desierta cuando era joven y ahora se encuentra construida desde la playa hasta la montaña. “Han masificado todo, y ¿para qué?”, resalta, para añadir que en su isla, Fuerteventura, ha ocurrido lo mismo. En la mayor parte de las islas se ha priorizado la construcción de camas turísticas y “con las migajas del dinero que ha generado el turismo en Canarias habría para que la gente del Archipiélago viviera como reyes. Sin embargo, los habitantes siguen siendo esclavos y mucho más que antes”. 

Mientras tanto, las asociaciones de turismo rural se preparan para cuando llegue el momento de recibir visitantes. El presidente de la asociación Isla Bonita resalta que se está realizando en conjunto con otras asociaciones de turismo rural un protocolo propio, tomando como guía las recomendaciones del Ministerio, ya que una de las claves de la desescalada serán esos manuales de higiene, por lo que las personas que se dedican a ello están realizando cursos de formación y más aún teniendo en cuenta que las zonas rurales son sensibles al coronavirus al contar con una población más envejecida. Además, a lo largo de esta semana se van a desarrollar las jornadas Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un agro turismo integral a través de videoconferencias promovidas por la Universidad de La Laguna para analizar las posibilidades del agroturismo, en la que participarán profesionales de sector. 

Vista de Artenara.

La Universidad de La Laguna analizará el potencial de un nuevo agroturismo en Canarias en un ciclo de webinars

Profesores universitarios, técnicos y responsables asociativos y de empresas, ofrecerán su visión sobre los retos del turismo interior canario

La Universidad de La Laguna a través de la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias que cuenta con el patrocinio del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria y la colaboracion de la Asociación Canaria de Turismo Rural, ACANTUR, promueve el ciclo de webinars “Canarias, naturaleza interior: Mirando hacia un Agro-Turismo integral”, que tendrán lugar los próximas días 26, 27 y 28 de mayo.

Un panel integrado por profesores universitarios, técnicos y responsables asociativos y de empresas vinculadas con una diversidad de actividades de agro-turismo, establecimientos y actividades de turismo de interior y en la naturaleza, ofrecerán su visión en este diálogo que pone sobre la mesa los retos del turismo interior canario, como la expresión de una oportunidad cuyo fortalecimiento en el archipiélago permitirá generar relaciones y encadenamientos provechosos para el impulso de un desarrollo rural integral.

Los webinars, coordinados por los directores de la Cátedra, Carlos Fernández Hernández y Gabriel Santos García, quieren poner el foco en el turismo de interior en base al fortalecimiento de su propuesta de valor y de aseguramiento sanitario en un momento en que el turismo acapara todos los focos de atención en esta fase de desescalamiento del confinamiento.

El primer webinar, el martes 26 de mayo, pone la atención en el foco en la dimensión ecosocial y sostenible, contando con la presentación inicial de Pedro Gil Larrañaga, profesor emérito de la Universidad Deusto, y precursor del asociacionismo en el Turismo Rural de España, al que le sucederá un diálogo participativo con la intervención de Fernando Martín Torres, vicepresidente de la Asociación por un Turismo Sostenible en La Gomera; Miriam Rodríguez González, promotora de Artenatur; Jonay Hernández Expósito, promotor de la Casa Emblemática Garaday; Miguel Ángel Morales Hernández, presidente de la Asociación Turismo Rural Meridano Cero de El Hierro; bajo la moderación de Noelia Suárez Fernández, consultora de promoción y calidad turística en la isla de Fuerteventura.

La segunda sesión tendrá lugar el miércoles 27, bajo el prisma del valor de lo agrocultural en el turismo de interior, con la presentación de Jesús Marco Lucía, presidente de la Federación de Turismo Rural de Aragón, y propietario de la bodega y museo del vino “El Trasiego”. El panel de debate lo integran junto a Pedro Carreño Fuentes, presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural, y vicepresidente de la Asociación Española de Turismo Rural; Juan Antonio López de Vergara, Presidente de la Asociación Tinerfeña de Turismo Rural; Ana García Suárez, directora La Palma Astronomy Tours; José Santana Pérez, promotor de Agroturismo La Gayría y Ana Castañeda Pérez, responsable de producto turístico del Cabildo de La Palma.

La última sesión el 28 de mayo, que pone el foco en el turismo activo, los establecimientos y las actividades en la naturaleza, atendiendo la dimensión saludable, será el turno de Valerio del Rosario Martín, vicepresidente de la Asociación de Profesionales y Empresas de Turismo Activo de las Islas Canarias, y director de El Cardón NaturExperience. El panel que continúa lo componen junto a Vicente Díaz García, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; Ana María Rodríguez Pérez, directora de la central de reservas de la Asociación de Turismo Rural Isla Bonita; Enekoiz Rodríguez Noda, promotor Ymaguara Turismo Sostenible; Pedro Díaz Rodríguez, promotor Las Vigas – Vivencia Rural; e Inmaculada Hernández Chinea, gerente de la Asociación Insular de Desarrollo Rural de La Gomera.

Para el director de la Cátedra, Carlos Fernández, “hoy que notamos tantas insuficiencias, un medio rural generador de productos agroalimentarios de alto valor, espacio para el ocio y el disfrute por visitantes, contenedor de un patrimonio cultural único, en el que se ha puesto durante tantos años esfuerzo en la articulación de un turismo vertebrador, se muestra necesitado de una nueva vocación de impulso, de redefinición de modelo y hasta de búsqueda de sentido”.

Además, Fernández recordó que este ciclo de webinars son gratuitos para todas las personas interesadas previa inscripción a través de la página de la Cátedra www.gestionenoturistica.com